domingo, 7 de noviembre de 2010

ARDE EL TEATRO

Estas historias sucedieron hace ya muchos años y no por ello, pasan de actualidad y hoy Domingo, quiero ponerosla...

El 23 de septiembre de 1928 –hace mas de ochenta años-, mientras se representaba la obra de teatro “La mejor del puerto”, se declaró un incendio en el teatro Novedades, que estaba en la calle Toledo, esquina a Santa Ana, casi enfrente del actual polideportivo. La tragedia fue inmensa: fallecieron 67 personas en las primeras horas, aunque después se produjeron más muertes a consecuencia del siniestro.
Toda España se conmocionó por el terrible suceso que puso una vez más en evidencia, la vulnerabilidad de los viejos teatros, en los que abundaba la madera, la tela y todo de materiales fungibles. El Novedades se había inaugurado en 1857 con la representación de El mejor alcalde, el Rey.
Pero la lista de teatros madrileños incendiados fue larga desde final del siglo XIX hasta el término del siguiente.

El Variedades de la calle Magdalena
Todavía en el siglo XIX, la noche del 28 de enero de 1888, ardió el teatro Variedades que se encontraba al final de la calle Magdalena. Allí nació el teatro por horas y triunfaron los Bufos de Arderius. Seguramente era el local más populachero ya que su programación estaba lejos de la que ofrecían los otros teatros más burgueses.

Eldorado de Cibeles
Felipe Ducazdal abrió un coqueto teatrito donde hoy se levanta el Palacio de Cibeles. Allí se estrenó la zarzuela La Gran Vía, uno de sus mayores éxitos. El propietario no pudo ver cómo su empresa era pasto de las llamas el 19 de julio de 1903. Unos años más tarde, la primera noche del año 1908, ardió en Ena Victoria, en la calle de San Roque, detrás del teatro Lara. Tampoco hubo daños personales.

La Comedia y La Zarzuela
Dos de los más grandes y hermosos teatros de la capital también fueron destruidos por las llamas, que destruyeron gran parte de sus tesoros artísticos. El teatro de La Zarzuela fue pasto de las llamas la noche del 9 de noviembre de 1909. El teatro de La Comedia, en la calle Príncipe, se quemó la noche del 18 de abril de 1915. Se había representado El orgullo de Albacete. Los empresarios lo reconstruyeron en un tiempo record.

El Barbieri de Lavapiés
El teatro Barbieri estaba en la calle Primavera, a un paso de la plaza de Lavapiés. Era un local tan popular y modesto como el barrio donde se encontraba. El fuego acabó con él la madrugada del sábado 11 de diciembre de 1917. No se registraron víctimas aunque el fuego afectó a las vecinas casas de la calle de la Fe.

El Gran Teatro
Se le tenía por uno de los recintos más bellos y grandes de Madrid. Estaba en la calle Marqués de la Ensenada, donde hoy se levanta el Instituto Francés, frente al complejo de los tribunales. El fuego terminó con él la noche del 29 de enero de 1920 Una vez más, parece una macabra coincidencia, el incendio comenzó sobre las cinco de la madrugada.

Últimos sucesos
Parece que con estos desgraciados antecedentes, el fuego debía ser un enemigo conocido de los teatros madrileños en el final del siglo XX y, por tanto, prevenido. Pero dos ejemplos demuestran que no era así.

El teatro Español fue prácticamente destruido la noche del 19 de octubre de 1975. No hubo víctimas aunque el viejo Corral del Príncipe debió ser reconstruido casi íntegramente. Mucho más desgraciado fue el incendio de la discoteca Alcalá, 20, en los sótanos del teatro Alcázar. La noche del 17 de diciembre de 1983, cuando el recinto se encontraba a rebosar, se declaró el fuego. Un cúmulo de desgraciadas circunstancias provocó que en el suceso murieran 82 personas. Ha sido, esperemos, la última gran tragedia acaecida en un teatro madrileño por culpa del fuego.

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