Aquí os dejo un correo que me envió mi hermano el cuál me ha parecido uno de los mejores que he recibido y mira que me han mandado pero aquí relata una verdad más grande que un templo.
- Aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban mediante
un práctico... 'Pito-pito gorgorito... ¿dónde vas tu tan bonito?'...
A la era verdadera... pim pom fuera!'
- Se podían detener las cosas cuando se complicaban con un simple...'
No ha valido' o 'Eso no vale' o 'Trampa, noo, trampa'
- Los errores se arreglaban diciendo simplemente...'Empezamos otra vez'
- El peor castigo y condena era que te hicieran escribir 100 veces...
'No debo...'
- Tener mucho dinero, solo significaba poder comprarte un helado o una
bolsa de chucherías a la salida del cole...
- Hacer una montaña de arena , podía mantenernos felizmente ocupados
durante toda una tarde...
- Para salvar a todos los amigos en las cogidas bastaba con un grito:
'¡Por mí! ¡Por todos mis compañeros y por mí primero!'
- Siempre descubrías tus más ocultas habilidades, a causa de un ' ¿A
que no haces esto?'
- No había nada más prohibido que jugar con fuego...
- ¡TONTO EL ÚLTIMO! Era lo único que nos hacía correr como locos
hasta que sentíamos que el corazón se nos salía del pecho...
- El ladrón y policía era solo un juego para el recreo, y por supuesto
era mucho más divertido ser ladrón que policía...
- Los globos de agua eran la más moderna, poderosa y eficiente arma
que jamás se había inventado...
- La mayor desilusión era solo haber sido elegidos últimos para el
equipo del cole...
- Los hermanos mayores, eran el peor de los tormentos, pero también
los más fieles y feroces Protectores.
- Nunca faltaban los caramelos que tiraban los Reyes Magos, ni el
dinero que nos dejaba el Ratoncito Pérez bajo la almohada...
- ' GUERRA' solo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante
las horas libres en clase...
- Los helados y la leche con galletas constituían el grupo de los
alimentos básicos y esenciales.
- Quitar las ruedas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida.
- El mayor negocio del siglo era conseguir cambiar los diez cromos
repetidos por el que hacía tanto tiempo que buscabas...
- Hacer cabañas con ramas cuando íbamos de excursión al campo nos
entretenía durante horas... Hasta que venían a avisarnos de que
teníamos que marchar y llorábamos desconsolados...
- Todos te admiraban si lograbas cruzar la comba mientras saltabas...
- Era un gran tesoro si encontrabas trozos de escayola en los cubos de
basura y poder dibujar en el suelo y jugar...
- Sentarnos frente al televisor a las 5 en punto con los ojos
desencajados para ver Barrio Sésamo
- Creerte superman o supergirl... y ponerte el 'babi' del cole a modo
de capa mientras subidos en cualquier escalón deseabas con todas tus
fuerzas poder volar como ellos...
- Todas estas simples cosas nos hacían felices, no necesitábamos nada
más que un balón, una comba y dos amigos con los que hacer el ganso
durante todo el día...
SI PODÉIS RECORDAR LA MAYORÍA DE ESTAS COSAS Y HE CONSEGUIDO QUE SONRIÁIS.
ENTONCES SIGNIFICA QUE HABÉIS TENIDO UNA INFANCIA FELIZ...Y QUE
TODAVÍA OS QUEDA DENTRO ALGO DEL NIÑO QUE ÉRAMOS NO HACE TANTO TIEMPO
ASÍ QUE ENVÍA ESTO AL QUE NECESITE UN PEQUEÑO DESCANSO EN SU APRETADA
Y AGITADA VIDA DE ADULTO O QUE ESTÁ ENTRANDO EN ELLA Y SE AGOBIA.
¡NUNCA PERDÁIS AL NIÑO Q LLEVAMOS DENTRO!
ÉL/ELLA DA SENTIDO A NUESTRA VIDA
Por cierto... ¡¡EL ÚLTIMO SE LA QUEDA!! Ahora, la llevas !
domingo, 26 de abril de 2009
lunes, 13 de abril de 2009
NO LO PUEDEN ENTENDER
Hoy me he parado a reflexionar sobre algunos temas referentes a una conversación que mantuve con un amigo en la cuál yo relatava que aparte del athletic club de bilbao mi equipo hera el club deportivo móstoles ciudad en la que vivía hasta hace pocos años y en la que sigo muy vinculado tanto profesional como sentimentalmente.
Yo le intentaba explicar que el club deportivo móstoles equipo de fútbol que milita en el grupo 7 de la tercera división, no es como un club de fútbol que conocemos, hablese real madrid o barcelona. estos por ser tan conocidos no por nada en especial.
"Tú", le explicaba "no sientes lo mismo que yo cuando entras en el bernabéu" "nos ha fastidiado menudo campo"
¿Te conoce el de la puerta? ¿te saluda el periodista que hace las crónicas para el periódico local? ¿te pregunta el o la que trabaja en el bar que si va a ser lo de siempre? ¿te saluda el niño que juega en las categorías inferiores y que algún día querá vestir la equipación de su equipo? ¿te levanta la mano afablemente con el único echo de saludarte en la lejanía el entrenador? ¿los jugadores no comvocados bromean contigo en el descanso?
"NO" me dijo muy serio
"pues a mí si" ya ni me pican el carnet cuando entro. la camarera me pone lo de siempre, me saluda el niño que algún día jugará en ese campo de verdad. en el de tercera y le verá su vecino su amigo y su familia como cuando empezó.
No ganarán millonadas pero si ganaran una cosa que messi o raúl no tienen. !LA ONESTIDAD DE UN CLUB MODESTO COMO EL CD MÓSTOLES"
espero que haya sido clara la visión que he querido mostrar en este blog y si alguien quiere aportarme algo más. algo que se me haya olvidado, como en el estadio municipal el soto, esto es una familia y que hojalá siempre esté unida.
EN ESTA VIDA SOLO NOS TENEMOS LOS ÚNOS A LOS OTROS. LOS COCHES, EL DINERO, LOS LUJOS NO SON NADA COMPARADO CON LOS AMIGOS.
Yo le intentaba explicar que el club deportivo móstoles equipo de fútbol que milita en el grupo 7 de la tercera división, no es como un club de fútbol que conocemos, hablese real madrid o barcelona. estos por ser tan conocidos no por nada en especial.
"Tú", le explicaba "no sientes lo mismo que yo cuando entras en el bernabéu" "nos ha fastidiado menudo campo"
¿Te conoce el de la puerta? ¿te saluda el periodista que hace las crónicas para el periódico local? ¿te pregunta el o la que trabaja en el bar que si va a ser lo de siempre? ¿te saluda el niño que juega en las categorías inferiores y que algún día querá vestir la equipación de su equipo? ¿te levanta la mano afablemente con el único echo de saludarte en la lejanía el entrenador? ¿los jugadores no comvocados bromean contigo en el descanso?
"NO" me dijo muy serio
"pues a mí si" ya ni me pican el carnet cuando entro. la camarera me pone lo de siempre, me saluda el niño que algún día jugará en ese campo de verdad. en el de tercera y le verá su vecino su amigo y su familia como cuando empezó.
No ganarán millonadas pero si ganaran una cosa que messi o raúl no tienen. !LA ONESTIDAD DE UN CLUB MODESTO COMO EL CD MÓSTOLES"
espero que haya sido clara la visión que he querido mostrar en este blog y si alguien quiere aportarme algo más. algo que se me haya olvidado, como en el estadio municipal el soto, esto es una familia y que hojalá siempre esté unida.
EN ESTA VIDA SOLO NOS TENEMOS LOS ÚNOS A LOS OTROS. LOS COCHES, EL DINERO, LOS LUJOS NO SON NADA COMPARADO CON LOS AMIGOS.
jueves, 2 de abril de 2009
NO SE LO DIGAS A MAMÁ
Magnifica carta la que he encontrado en el periódico digital DIARIO DE SEVILLA escrita por Mariló Montero mujer de Carlos Herrera famoso periodista que en la actualidad nos hace amenas las mañanas en onda 0. Aparte de mujer de Herrera también madre de una hija adolescente.
No se lo digas a mamá
DIARIO DE SEVILLA 21/03/09
MARILÓ MONTERO
ME gustaría saber la identidad de los nueve expertos en los que la ministra Bibiana Aído se escuda para defender que una niña de dieciséis años puede abortar sin consultar con sus padres. Me gustaría saber de qué son expertos y si son padres y madres. Me gustaría saber en qué se fundamentan para decir que dejar tan dramática decisión en manos de una adolescente aterrada es lo mejor para ella. Me gustaría saber si se han parado a pensar que esa criatura, tras mantener una relación sexual precipitada, va a empezar a sufrir lo que la literatura científica ya ha diagnosticado ante un aborto.
El síndrome de aborto reúne quince síntomas psicológicos que van desde la angustia al sentimiento de culpabilidad, la ansiedad, los terrores nocturnos, la depresión, los trastornos de alimentación o de la vida sexual. Síntomas que pueden llegar a aparecer, dicen los psicólogos de la Asociación de Víctimas del Aborto, incluso años después de haber abortado. Me gustaría saber con qué valor lanza la joven ministra Aído, con una sonrisa, como quien anuncia un anticonceptivo novedoso, que una niña de dieciséis años está tan capacitada para abortar como para casarse.
Una niña de dieciséis años no está capacitada para abortar ni para casarse, por mucho que se esté normalizando lo que son parches en la vida. Una cosa es que lo haga y otra bien distinta la sacudida que la vida le da a una adolescente casada, quien sale adelante gracias a los apoyos de la familia. Me gustaría saber quién le va a informar a una adolescente de dieciséis años de que si se queda preñada puede abortar sin decírselo a los padres y también en quién se va a apoyar ante semejante circunstancia. ¿En la mamá-administración, o en su mejor amiga, con la que intercambia los vaqueros e inventa en su habitación coreografías de Beyoncé? Me gustaría saber si esos expertos conocen lo que es ser padres y las complicaciones a las que nos enfrentamos para conquistar la confianza de nuestros hijos en la difícil adolescencia. Me gustaría saber el protocolo de actuación que se llevará a cabo cuando una niña de dieciséis años acuda al centro para abortar y cómo será tratada. Me gustaría saber qué pretenden con esta propuesta de ley, que autoriza a que se rompa la confianza entre hijos y padres. Y me gustaría saber qué se pretende de los padres el día que nuestra hija decidiera abortar en soledad. ¿La recibimos con un aplauso? ¿Le damos sopa caliente? ¿Le preguntamos si llegó a ponerle nombre? ¿O quién habría sido el padre? ¿Debemos obviar el tema, o celebrarlo con una barbacoa? ¿Trae esas instrucciones la nueva reforma de la ley del aborto? Una cuestión más: ¿meterán en la cárcel a una madre que le discuta esa decisión a su hija adolescente? O es la ley del "no se lo digas a mamá porque no la necesitas". Señorita Aído, me gustaría saber si mi hija ha abortado sola. Porque soy su madre.
No se lo digas a mamá
DIARIO DE SEVILLA 21/03/09
MARILÓ MONTERO
ME gustaría saber la identidad de los nueve expertos en los que la ministra Bibiana Aído se escuda para defender que una niña de dieciséis años puede abortar sin consultar con sus padres. Me gustaría saber de qué son expertos y si son padres y madres. Me gustaría saber en qué se fundamentan para decir que dejar tan dramática decisión en manos de una adolescente aterrada es lo mejor para ella. Me gustaría saber si se han parado a pensar que esa criatura, tras mantener una relación sexual precipitada, va a empezar a sufrir lo que la literatura científica ya ha diagnosticado ante un aborto.
El síndrome de aborto reúne quince síntomas psicológicos que van desde la angustia al sentimiento de culpabilidad, la ansiedad, los terrores nocturnos, la depresión, los trastornos de alimentación o de la vida sexual. Síntomas que pueden llegar a aparecer, dicen los psicólogos de la Asociación de Víctimas del Aborto, incluso años después de haber abortado. Me gustaría saber con qué valor lanza la joven ministra Aído, con una sonrisa, como quien anuncia un anticonceptivo novedoso, que una niña de dieciséis años está tan capacitada para abortar como para casarse.
Una niña de dieciséis años no está capacitada para abortar ni para casarse, por mucho que se esté normalizando lo que son parches en la vida. Una cosa es que lo haga y otra bien distinta la sacudida que la vida le da a una adolescente casada, quien sale adelante gracias a los apoyos de la familia. Me gustaría saber quién le va a informar a una adolescente de dieciséis años de que si se queda preñada puede abortar sin decírselo a los padres y también en quién se va a apoyar ante semejante circunstancia. ¿En la mamá-administración, o en su mejor amiga, con la que intercambia los vaqueros e inventa en su habitación coreografías de Beyoncé? Me gustaría saber si esos expertos conocen lo que es ser padres y las complicaciones a las que nos enfrentamos para conquistar la confianza de nuestros hijos en la difícil adolescencia. Me gustaría saber el protocolo de actuación que se llevará a cabo cuando una niña de dieciséis años acuda al centro para abortar y cómo será tratada. Me gustaría saber qué pretenden con esta propuesta de ley, que autoriza a que se rompa la confianza entre hijos y padres. Y me gustaría saber qué se pretende de los padres el día que nuestra hija decidiera abortar en soledad. ¿La recibimos con un aplauso? ¿Le damos sopa caliente? ¿Le preguntamos si llegó a ponerle nombre? ¿O quién habría sido el padre? ¿Debemos obviar el tema, o celebrarlo con una barbacoa? ¿Trae esas instrucciones la nueva reforma de la ley del aborto? Una cuestión más: ¿meterán en la cárcel a una madre que le discuta esa decisión a su hija adolescente? O es la ley del "no se lo digas a mamá porque no la necesitas". Señorita Aído, me gustaría saber si mi hija ha abortado sola. Porque soy su madre.
sábado, 7 de marzo de 2009
MIS AMIGOS DEL INFANTIL B DEL CD MÓSTOLES
miércoles, 4 de marzo de 2009
!A LA FINAL!

Estamos todo el día preocupados por la salud. la economía, el trabajo... y para los pocos momentos buenos y agradables que podemos pasar, para mí, el de hoy a sido uno de los mejores de mi vida y esto se ha producido por que el ATHLETIC CLUB DE BILBAO se ha clasificado para la final de la copa del rey. Yo siempre dije que tenía que ver a ESPAÑA campeona de alguna competición y al ATHLETIC. Esto ya se ha producido en un 50% me queda el otro 50.
Aquí les dejo una foto histórica y que sin duda pasará a mi álbum de fotos mágicas. Ojalá ya que hemos llegado tan lejos, que no nos caigamos de golpe.
!AUPA ATHLETIC!
CARTA A UN MALTRATADOR
Fernando Orden Rueda 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz. II Premio del II Concurso Nacional 'Carta a un maltratador', convocado por la Asociación 'Juntos contra la violencia doméstica'
Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado… porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras… Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu 'método de disciplina' intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?
Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe… La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría.
Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.
Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.
Me puse contento antes de tiempo.
Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…
Y sucedió.
Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.
Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.
Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.
Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.
Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado… porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras… Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu 'método de disciplina' intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?
Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe… La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría.
Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.
Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.
Me puse contento antes de tiempo.
Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…
Y sucedió.
Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.
Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.
Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.
Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
