sábado, 1 de agosto de 2026

TARDE DE RADIO

Han pasado algunos meses ya desde mi última intervención en una radio. Estuve casi 5 años al frente de un programa de radio en la emisora municipal de Radio El Álamo y la verdad es que ya me picaba el gusanillo de volver a un estudio de radio. Pero en esta ocasión, uno bueno, uno grande, uno de verdad, uno profesional y con profesionales de verdad. Era tradición ir a "Tiempo de juego" de la cadena COPE con la cantera del Móstoles CF y desde antes de la pandemia no visitabamos el famoso programa líder de la radio difusión española. coincidiendo con mi cumpleaños, nos reunimos unos cuantos niños junto con sus entrenadores y un servidor. Me sorprendió la ilusión de los chavales ante tal evento. En pleno siglo XXI dónde hasta ha cambiado la manera de hablar, de comunicarse, de vivir, lo que nunca cambia es la emoción y los nervios previos ante algo nuevo, algo diferente y esa ilusión me la pegaron. Para hacer algo fuera del fútbol, se les propuso visitar el programa TIEMPO DE JUEGO de la cadena COPE el programa líder de la radio difusión española deportiva y allí nos presentamos 25 chavales, mister y yo dispuestos ha vivir una tarde única e irrepetible entre tanto profesional de la radio, tanto micro, tantas máquinas y cables. Todo lleno pero a su vez vacío.
Una ausencia llenaba el estudio. La voz de Pepe Domingo Castaño, su mera ausencia, su silla vacía me sobrecogió. Su "hola, hola" su potencia, sus chascarrillos, su manera de hacer radio, de contar la publicidad haciendola atractiva, todo lo que durante años escuché y que los herederos lo intentan hacer igual de bien que él. Dedicaré otro día un post a su figura, lo que supuso para mí conocerlo en persona pero hoy quiero hablar de esa visita que según me han llegado a contar, quieren volver a repetir. Pues allí nos presentamos tras llegar en el microbús contratado con tiempo suficiente para poder ver las inmediaciones de la civeles, el precioso edificio del Ayuntamiento de Madrid y esa zona tan moderna pero clásica a su vez. Fuimos debidamente uniformados con el chándal del equipo, chaquetas para convatir el frío enero madrileño y también fuimos el atractivo de turistas y nativos que nos preguntaban de dónde éramos y fotografiarnos con ellos como si fuesemos estrellas del deporte La iluminación navideña aún nos contemplaba ya apagadas por las calles de aquél Madrid tan bonito. Por fin llegó la hora en la que nos habían citado y el nerviosismo en los chavales era patente al nombrarnos un o a uno para ir pasando por el control de acceso. Ya una vez recibidas las pertinentes indicaciones tales como permanecer en silencio, no andar moviendose por el estudio y demás, bajamos al imponente y futurista estudio de radio dónde Paco González y todo su equipo pilotaban con una sincronización milimétrica cada detalle, cada jugada, cada gol, cada bloque publicitario. Todo con un gusto, un arte, como sólo los líderes de la radio deportiva española saben hacer. Otoro de los atractivos de la visita fue que sacaron a abrir un sobre de cromos a uno de nuestros chicos Guille el cuál, abrió emocionado frente al micro uno de los sobres de la famosa colección de Panini el cuál es patrocinador del programa. Decía el bueno de Guille cada jugador que le había tocado y al llegar a Dani Vivian, jugador del Athletic club, me buscó con la mirada y sonrrió. Ese cromo aún lo conservo ya que me lo regaló y aún lo tengo en la funda del móvil como señal, como amuleto, como gratitud hacia aquél chico que se acordó en uno de los momentos posiblemente dónde más nervios pasara, de mi. DETALLAZO. Las casi 2 horas que pasamos en el estudio, disfrutamos, reimos y hasta salimos en directo en el canal de youtube del programa que emite en riguroso directo para que los oyentes también vean cómo se hace radio en directo. La visita para los chicos fue perfecta y para mí, casi perfecta. Echaba de menos la figura, la voz de pepe. Y como si aún lo estuvieran esperando, su silla vacía, su mmicro deseoso de recibir su voz. Un espacio casi como si de un culto se tratase. En lo que a mi respecta y tras mi paso por Radio El Álamo, me fijaba en cada micro, cada cable, cada control, cada señal. Para aprender? para comparar? no sé pero hasta el brillo del suelo me llamaba la atención. Casi para cerrar la visita, dejaron pasar a unos pocos al control dónde están todos los ordenadores, los teléfonos, las pantallas, las tripas de la radio propiamente. Tras marcharnos con cierta pena, alguno quería ver más fútbol y radio, fuimos a Móstoles dónde un servidor y aprovechando la doble promocion de la famosa pizzería de la ficha del dominó, les invité a pizza para terminar de festejar ese cumpleaños tan bonito que me brindaron. Sin olvidar los regalos que me dieron, una divertida postal de un león, el cromo de Vivian, una mochila del Athletic Club y una lamparita de noche de luces led cambiantes de colores también del Athletic Club, la cuál, no es que me gustara mucho, si no que me encantó. Decir que durante unos días, fuimos la envidia de muchos equipos que querían ir a la COPE a pasar una tarde tan magnífica como la que pasamos.

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