martes, 7 de junio de 2011

CUÉNTAME UNOS DATOS


Hoy os quiero hablar en cifras de la serie de TVE "CUÉNTAME COMO PASÓ"
Ha pasado una década desde que vimos por primera vez una peculiar familia española en de los años 60.
Para muchos un grato recuerdo, para otros no tanto y para otros, entre los que me encuentro, descubrimos una España super camviada.
En la que inclúso ganábamos el festival de eurovisión y hasta la que incluso, la selección de fútbol, nunca cosechaba títulos.
Como hemos cambiado los españoles desde entónces.
En esa época, se respetaban las tradiciones y se tenía un respeto hacia los mayores que hoy muchos de ellos, mueren solos en residencias olvidados salvo a primeros de mes.

La serie "Cuéntame cómo pasó" empezó a emitirse el 13 de Septiembre de 2001 y situaba a la familia Alcántara en la España del 6 de Abril de 1968. (En este capítulo, compraban su primer televisor y veían Eurovisión).

"Cuéntame" lleva aproximadamente 9 años en antena y actualmente están en el año 1978. Según los cálculos, en caso de que continuara emitiéndose, en 2029 la serie llegaría al año 2001, momento en que comenzó a emitirse "Cuéntame" (aunque este acontecimiento no fuera recogido por la serie misma, existiría virtualmente en su realidad).

Por otro lado, hay que considerar que siete años reales corresponden a nueve años en la serie, por lo que si seguimos avanzando, debido a este desfase con la realidad, en el año 2232 la serie también transcurriría en 2232.

A partir de ese año, la serie adelantaría a la realidad y se situaría en un futuro progresivamente más alejado del momento de emisión.

Con el paso del tiempo, encontraríamos que la sub-serie "Cuéntame", surgida dentro de la "Cuéntame" original, llegaría a su vez al año 2001, lo que daría lugar a un tercera serie "Cuéntame", y a sí sucesivamente.

Pero como el tiempo en "Cuéntame" avanza ligeramente más deprisa que la realidad que narra, las sucesivas sub-series serán progresivamente más veloces que sus series modelo.

Siguiendo esta progresión, la velocidad de las sub-series iría en aumento hasta alcanzar la máxima velocidad posible: la velocidad de la luz.

lunes, 6 de junio de 2011

MEMORIA HISTÓRICA


Arrancamos la semana con algo de historia.

Las elecciones más decisivas de la historia de España fueron unas municipales que se celebraron el 12 de abril de 1931. Se convocaron para renovar los ayuntamientos y terminaron provocando una reacción en cadena que, en sólo dos días, trajo la proclamación de la Segunda República, marcando con ello el fin de la Restauración, el régimen más longevo de la España contemporánea.

Para dar con el origen de un vuelco tan extraño y repentino hay que remontarse quince meses. En enero de 1930 el general Primo de Rivera presentó su renuncia al Rey. El dictador consideraba que su etapa al frente del Gobierno tocaba a su fin, que España ya no le necesitaba y que había llegado la hora de volver a la Monarquía parlamentaria, interrumpida bruscamente en septiembre de 1923. Lo cierto es que Primo estaba hasta la coronilla de tanta intriga y tanta traición, empezando por la del propio monarca, que le había borboneado sin piedad durante años.

Más que dimitir, le dimitieron desde el Palacio Real. El Rey veía ya en Primo un lastre, si bien reconocía que había sido de gran utilidad para acabar con la conflictividad social y con la guerra de Marruecos –tras el innombrable desastre de Annual–. Cumplidos ambos objetivos, lo único que traía el temperamental militar era mala fama a la Monarquía y al sistema de turnos, que el propio monarca había dinamitado asumiendo el golpe del 23.

El Rey encargó el Gobierno a otro militar, el también general Dámaso Berenguer, que tenía tan poca voluntad de poder que los españoles pronto denominaron su régimen "la dictablanda". Berenguer no quería problemas, y con lo que la incontestable dictadura de Primo derivó en un circo al que le crecían los enanos por doquier. El remate se produjo en diciembre de ese año –1930–, cuando tuvieron lugar dos sublevaciones militares de corte republicano: una en el aeródromo madrileño de Cuatro Vientos y la otra en el destacamento pirenaico de Jaca.

El Rey aceptó la espantada de Berenguer –sólo un año después de su nombramiento– y colocó en su lugar al almirante Juan Bautista Aznar, un marino de 70 años que, a decir de Maura, "procedía geográficamente de Cartagena y políticamente de la luna". También en la luna demostraba estar el Rey. España seguía siendo monárquica, aunque fuese por pura inercia, pero en las ciudades la situación era muy otra. Los intelectuales, y no sólo los socialistas, apelaban a la República. El moderado Ortega hablaba de acabar con la Corona. Otros, a derecha e izquierda, pactaban un programa de mínimos para instaurar cuanto antes una República burguesa que sustituyera al sistema de la Restauración, al que todos ya daban por periclitado.

En el Gobierno se sabía del malestar generalizado entre los intelectuales y del envalentonamiento de los republicanos. Para neutralizarlos y sortear la crisis de legitimidad de la Monarquía, Aznar planteó elecciones que devolviesen la credibilidad al régimen y sofocasen el brote republicano por la vía de los hechos. La primera, que habría de celebrarse el 12 de marzo, cambiaría la cara a los ayuntamientos. La segunda, prevista para el 3 de mayo, renovaría las diputaciones provinciales. Por último, a modo de remate, en junio se celebrarían elecciones a Cortes Constituyentes, al objeto de redactar una nueva Constitución, que sustituyera a la de 1876.

Sólo se pudo llegar al primero de los comicios previstos. Los candidatos monárquicos arrasaron en los pueblos, pero perdieron en las capitales. En algunas ciudades, como Madrid y Barcelona, salieron elegidos tres o cuatro concejales republicanos por cada monárquico. De las cincuenta capitales de provincia, sólo diez quedaron en manos monárquicas. En el resto del país, sin embargo, el panorama era el opuesto. La España rural seguía siendo monárquica hasta el tuétano. Los republicanos se apresuraron a decir que aquellos eran burgos podridos, repletos de analfabetos, en los que mandaban el cacique y el cura de turno. Evidentemente, un análisis tan simple no era del todo cierto.

A pesar de que las municipales no eran un plebiscito sobre la República, y de que el cómputo global favorecía a los monárquicos, las altas esferas del poder se empezaron a inquietar tras conocerse los primeros resultados. Aznar dimitió y la camarilla del Rey se replegó sobre sí misma, dando por hecho que las elecciones marcaban indefectiblemente el fin de la Monarquía. Nadie quería asumir el mando. Romanones pensó que lo mejor era tirar la toalla y buscar una salida digna para el monarca, antes de que un comité de republicanos fuese a apresarlo a Palacio.

Eran simples ensoñaciones. El Rey no corría el menor peligro y el país estaba tranquilo. Los líderes republicanos, sabedores de la debilidad del Don Alfonso, sacaron la gente a la calle el día 14 por la mañana. Romanones fue el que transmitió a los republicanos que el monarca quería irse; horas antes, el conde había hablado con Alcalá-Zamora de la seguridad e integridad de la real persona. El comité revolucionario se sirvió de esta información para proclamación la legitimidad de facto de la República.

En algunos lugares, como la pequeña ciudad guipuzcoana de Éibar, la República ya había sido proclamada horas antes. Alfonso XIII, un hombre de sólo 44 años, enjuto y temeroso, envejecido prematuramente por el tabaco e incontables vicios públicos y privados; un hombre que había nacido Rey, que había recibido la Corona de España como un regalo con poco más de 15 años, se acojonó, ciertamente, y puso tierra de por medio.

Las elecciones municipales habían sido una simple excusa que había sacado a la luz la cobardía de la camarilla del monarca y la carcoma de un régimen en el que ya no creían ni sus garantes. Luego resultó que la República que tan alegremente se celebraba aquel día en las calles de todas las ciudades españolas fue infinitamente peor. Peor e infinitamente más inestable. La Restauración, con todas sus pegas –que las tuvo, y muchas–, había durado más de medio siglo. La República sólo conseguiría mantenerse en pie cinco años, y desembocaría en una guerra civil.

El problema de los republicanos fue que la República les había tocado en una rifa. Además, cada uno de ellos quería una República a su medida, si no rompían la baraja, que es lo que terminaron haciendo todos. Eso, claro, no se podía ni imaginar aquel 12 de abril del año 31, día de municipales...

domingo, 5 de junio de 2011

REVOLUCIÓN DE OCTUBRE

El día en que los socialistas asesinaron a Marcelino Oreja
Por Pedro Fernández Barbadillo
El golpe de estado del PSOE, la UGT y la Esquerra Republicana de octubre de 1934, contra un Gobierno de centro-derecha, se cobró la vida de casi 1.400 personas. Entre éstas estaba Marcelino Oreja Elósegui, diputado tradicionalistas en las Cortes, que fue secuestrado por socialistas en Mondragón y asesinado a tiros en su casa de este pueblo guipuzcoano.

Cuando se estudia la II República, uno se asombra de la poca atención que se ha prestado a la revolución de octubre de 1934. Se siguen escribiendo páginas y páginas sobre las elecciones de abril de 1931 y el comportamiento de los políticos en esos días; en comparación, la Revolución, planeada por la izquierda como una guerra civil, apenas, ya digo, recibe atención; sin duda, por su carácter sangriento y golpista. Las investigaciones y los descubrimientos de Pío Moa en los archivos –en especial en el de la Fundación Largo Caballero– son tan rotundos que la izquierda actual ha tratado de silenciarlos. En 2003, mientras la izquierda arremetía contra el concepto de guerra preventiva desarrollado por Estados Unidos, el filósofo Gustavo Bueno calificó la Revolución de Octubre de "guerra civil preventiva".

Ante la falta de interés de los historiadores universitarios, no debe sorprender que sigan apareciendo datos y revelaciones sobre un suceso ocurrido hace casi 80 años. Como las contenidas en las memorias de Marcelino Oreja Aguirre acerca del asesinato de su padre, el ya citado Marcelino Oreja Elósegui.

***

Marcelino Oreja Elósegui nació en Ibarrangelúa (Vizcaya) en 1891 y estudió las carreras de Derecho e Ingeniería de Caminos. Militaba en el tradicionalismo y en el catolicismo político. Fue el primer secretario de la Confederación de Estudiantes Católicos y, como miembro de la Asociación Católica de Propagandistas desde 1920, llegó a ser gerente del diario El Debate, obra de Ángel Herrera Oria. En 1928 fundó la empresa Agromán. Cuando advino la República, formó con otros católicos vascos y navarros una coalición para las Cortes Constituyentes que obtuvo 21 actas, entre ellas la suya. Oreja participó en la defensa del estatuto de Estella y de los católicos, y también en asuntos económicos, lo que le llevó a enfrentarse con Indalecio Prieto, ministro de Hacienda. En las elecciones de 1933, en las que la coalición de derechas obtuvo una amplia victoria, de nuevo fue elegido diputado por Vizcaya.

En 1931 aceptó el nombramiento de presidente de la empresa Unión Cerrajera de Mondragón, que dio trabajo a cientos de empleados hasta que la crisis económica hizo caer las ventas. En una conferencia pronunciada en el CEU en 2009, Oreja Aguirre explicó que, desde finales del XIX, Mondragón es "el centro más representativo del desarrollo industrial del País Vasco". A la llamada de las fábricas acudieron obreros de la región y de otras partes de España.

Campaña de difamaciones

A diferencia de lo que ocurría en otros pueblos, como Azcoitia y Deva, que seguían siendo mayoritariamente carlistas, en Mondragón aparecieron distintas ideologías que dividieron a los vecinos: carlistas, republicanos burgueses, anarquistas, socialistas, abertzales, comunistas..., con sus sindicatos, sus cajas de asistencia y sus periódicos. De las elecciones municipales de 1931 surgió un ayuntamiento atomizado: cuatro concejales republicanos, cuatro carlistas, tres del PNV, dos socialistas y uno de Acción Nacionalista Vasca. La alcaldía quedó en manos del republicano Eugenio Resusta.

Los comunistas, no más de sesenta, recurrían con frecuencia a la violencia en las calles de Mondragón. Como en otros pueblos vascos, abundaban las peleas, las bofetadas y hasta los tiroteos, debido a que los carlistas y, a veces, los peneuvistas respondían a las provocaciones de las izquierdas.

La apología de la violencia practicada por los dirigentes de izquierdas para preparar a sus bases para el golpe de estado incluía la denigración de sus enemigos, a fin de que resultara admisible su liquidación. De Oreja se dijo que había dicho que los republicanos de Mondragón comerían hierba, porque él no les daría empleo. El resultado es que al político carlista le empezaron a llegar anónimos que decían, por ejemplo: "Pronto te pondremos calcetines blancos".

Cinco pistoleros para apresarle

Aunque la Revolución de Octubre se centró en Asturias y Barcelona, este golpe de estado que comenzó el 5 de octubre dejó muertos en 26 provincias. Según los datos oficiales que recoge Pío Moa en Los orígenes de la guerra civil española, hubo 1.375 muertos y unos 3.000 heridos. Más de la mitad de los fallecidos se contaron en Asturias: 855. En Barcelona hubo 107 muertes; en Madrid, 34; en León, 15; en Santander, 10, y en Vizcaya y Guipúzcoa, 40 entre las dos.

Los izquierdistas, mandados por Celestino Uriarte, se hicieron con Mondragón al amanecer del día 5, de acuerdo con un plan minucioso. Confiscaron las escopetas de las dos armerías del pueblo y de los vecinos cazadores; requisaron leche a los caseros; asaltaron el economato de la Unión Cerrajera; destrozaron la central telefónica, situaron patrullas en los accesos al pueblo y empezaron el asedio al cuartel de la Guardia Civil.

Con el pueblo controlado, los golpistas pasaron a la captura de los enemigos que figuraban en sus listas negras. Ocho socialistas y comunistas armados se presentaron en la casa del suegro de Oreja; allí se encontraban el diputado y su mujer, embarazada de cinco meses. Los Oreja habían oído los disparos y sabían lo que estaba ocurriendo. No tenían armas ni medios para escapar, de modo que rezaron el rosario y esperaron lo que viniese.

Los milicianos se llevaron a Marcelino a la casa del pueblo, el cuartel general de los sublevados. Pasaron unas horas en las que a éste le deban consejos del estilo de: "Reza lo que sepas porque te vamos a matar". Cuando Uriarte supo que se acercaban a Mondragón tropas del Regimiento Flandes de Vitoria, al mando de Camilo Alonso Vega (futuro ministro de Gobernación de su compañero Francisco Franco), ordenó la huida de los bravos socialistas, aunque no sin eliminar antes a los enemigos de clase.

Asesinado por la espalda

Así describe Oreja Aguirre el asesinato de su padre:

Alguien alertó a los revolucionarios de que llegaban al pueblo tres camiones con soldados procedentes de Vitoria. Algunos comenzaron entonces a organizar una especie de defensa, volcando camiones frente a la Casa del Pueblo, para atrincherarse en su interior. En medio de aquel revuelo, según cuenta uno de los participantes en el apresamiento de mi padre, Jesús Trincado, militante ugetista, apareció un tipo a quien éste denomina "peligroso fanático", a quien no identifica pero que he sabido que se apellidaba Ruiz, y preguntó al jefe de la banda: "Celestino, ¿qué hacemos con éstos?", refiriéndose a los tres que estaban detenidos. El líder revolucionario Celestino Uriarte contestó: "Llevarlos detrás" (sic). Los sacaron por la puerta trasera de la Casa del Pueblo, hacia una huerta, y les dijeron que subieran a un murete de poco más de un metro de altura. Azcoaga trepó el muro y se volvió para ayudar a mi padre a pasarlo. Detrás iba Resusta. Entonces sonaron las descargas. Azcoaga pudo escapar, Resusta quedó muerto en el acto y mi padre resultó malherido, con los brazos abiertos en cruz. Presentaba cuatro heridas: un tiro de pistola en la columna vertebral, otro en la cabeza, un tercero en la mano y el cuarto, de escopeta, en el brazo derecho.

Un abertzale, Pedro Lizarralde, acudió el padre José Marquiegui a que le diese la extremaunción para Oreja. Después, unos carlistas recogieron al moribundo y lo llevaron a su casa, donde lo recibió su esposa. Falleció a los pocos minutos. Marquiegui fue uno de los catorce sacerdotes vascos fusilados por el bando nacional debido a su militancia política en el PNV: murió en Oyarzun el 25 de octubre de 1936. (Como vivimos en tiempos de memoria histórica, hay que recordar otros hechos: sesenta sacerdotes fueron asesinados en Guipúzcoa y Vizcaya entre julio de 1936 y el verano de 1937).

Indulto para los asesinos

Los militares rodearon la Casa del Pueblo. Al amanecer tomaron el edificio sin resistencia, porque no había nadie. En el interior se hallaron 11 botellas de líquido inflamable, 41 granadas, 244 cajas de cartuchos, 13 sacos de perdigón, una pistola, un revólver y 13 escopetas de caza.

La conquista del poder por el Frente Popular en febrero de 1936 hizo que todos los implicados en los asesinatos de Mondragón fuesen indultados y quedasen libres para seguir preparando la revolución. Celestino Uriarte, el jefe de los golpistas, murió en 1979 y, pese a su pasado de terrorista, todavía recibe homenajes.

El secuestro y asesinato de Oreja tiene mucho en común con otro que se cometió en 1977. Unos miembros de ETA –cuyo lema es "Independencia y Socialismo"– se presentaron en el domicilio del empresario Javier Ybarra Bergé en Guecho y le apresaron delante de su familia. Después de unas semanas de secuestro y tortura, lo asesinaron de un balazo en la cabeza.

El perdón de unos y el rencor de otros

Como harían décadas más tarde muchas viudas de víctimas del terrorismo etarra, la viuda de Marcelino Oreja marchó a Madrid, donde nació su hijo. De ella, su hijo aprendió el recuerdo del padre ausente y el perdón a sus asesinos.

El PSOE jamás ha mostrado arrepentimiento por estos crímenes. Como ha contado el ex ministro José Manuel Otero Novas, en abril de 1976 varios ministros pidieron a Felipe González y otros jerarcas socialistas que eliminasen de un libro en preparación una reivindicación de su golpe de estado de 1934. Se negaron.

sábado, 4 de junio de 2011

GRANDES CRIMINALES DEL SIGLO XX

De Saloth Sar, alias Khmaer Da'em, alias Pol Pot, hombre mediocre, sólo se puede escribir usando superlativos negativos, que diría S. J. Lec. Fue el Superestalin, el Megamao, el Hiperasesino del siglo XX. Gran Exterminador, igual murió con la conciencia tranquila.

No es fácil rastrear los orígenes de este bárbaro abominable, "señor de las tinieblas" que "toda su vida trató de mantenerse oculto" –al punto de que, según se cuenta, su hermano Saloth Neap se enteró de que era el formidable Hermano Número Uno al ver su cara en un afiche de su comuna–. Así, si unos te dicen que nació el 19 de mayo de 1925, otros apuntan al mismo día pero del año 28, y otros –la BBC– ni siquiera se atreven a dar una fecha. Lo que sí parece claro es que el lugar que tuvo la mala suerte de verlo nacer fue la aldeúca de Prek Sbauv (provincia nororiental de Kompung Thom) y que su familia tenía relaciones con la Monarquía; muy estrechas incluso, si es cierto que una de sus hermanas fue concubina del rey Sisovath Monivong –y esposa una de sus primas–. También él acabó entrando en palacio, como aprendiz de marquetería y a instancias de su hermano Loth Suong, que trabajaba en cuestiones relacionadas con el protocolo. "A lo largo de aquella etapa de contacto con el mundo extremadamente clasista de la servidumbre palaciega –informa Vicente Romero en su biografía del personaje–, el joven Pol Pot no se interesó jamás por la política ni mostró preocupación social alguna".

Su "poco refutable mediocridad" intelectual (Jean-Louis Margolin, en El libro negro del comunismo, dixit) quedó patente en todos y cada uno de los centros educativos que lo acogieron. Tras seis infructuosos cursos, de la pagoda budista en que lo metió Loth Suong le mandaron de vuelta a la granja familiar sin el preceptivo certificado de aprovechamiento. Tampoco aprobó el bachillerato. Si acaso, de los años escolares sacó una gran amistad con Lon Non, hermano del futuro dictador Lon Nol. Más le hubiera valido no conocerle: Lon Non, que andando el tiempo llegó a general, fue ejecutado por los jemeres rojos en cuanto éstos accedieron al poder; por lo que hace al pueblo del que eran originarios los Lon, fue desalmado el 17 de abril de 1977, segundo aniversario de la revolución libertadora: vivían en él 350 familias.

Por esas cosas estupefacientes que pasan, en 1949 este pésimo estudiante consiguió que le becaran para estudiar radioelectricidad en Francia. Claro que no le aprovechó (de hecho, le acabaron quitando la beca), pero esos tres años y tres meses en la metrópoli le sirvieron para descubrir a Stalin, orbitar en torno al Partido Comunista Francés y conformar el denominado Grupo Estudiantil de París, con alimañas humanas como Ieng Sary, Khieu Samphan, Son Sen y Huo Yuon, tan culpables como él del holocausto camboyano.

De vuelta a Indochina, aprendió a odiar a los vietnamitas luchando con ellos contra la dominación francesa. "Se sintió minusvalorado –escribe Romero–, ya que se le encargaron tareas tan secundarias como cuidar pollos, recoger estiércol, limpiar letrinas...". "Sar fue un recluta más", pero él, Khmaer Da'em, me llaman Camboyano Auténtico, no podía serlo. En 1960, el Grupo de París se hace con el control del Partido Revolucionario del Pueblo de Kampuchea, lo transforma en el Partido de los Trabajadores de Kampuchea y corta los hilos que lo mantenían unido a los comunistas de Vietnam. (Un inciso: Kampuchea es la palabra jemer para Camboya). Tres años después, tras la desaparición en extrañas circunstancias de Tou Samouth, Pol Pot es aupado a la Secretaría General de la formación.

Como tal, en 1965 viaja a Hanoi, donde la gente de Ho Chi Minh le reprocha el virulento nacionalismo del PTK y le pide que deje de lado la lucha armada en Camboya hasta que los norteamericanos abandonen Vietnam. No le gusta nada ese viaje. Qué distinto será el que le lleve el año siguiente a China, la China de Mao, la China de la Revolución Cultural salvajísima, que pudo cobrarse la vida de hasta un millón de personas.

Durante varios años, China, una de las civilizaciones más antiguas del mundo, se vio asolada por bárbaras hordas a las que se había enseñado a tratar todo aquello que escapaba a su comprensión como algo merecedor de ser destruido. En el apogeo de este movimiento, todas las escuelas se cerraron, y no circulaban libros salvo los de texto y las propias obras de Mao. Se prohibieron los conciertos de música occidental. Los guardias rojos agredían a los intelectuales y los obligaban a humillarse públicamente, y torturaron y mataron a muchos de ellos.

(Richard Pipes, Historia del comunismo, Mondadori, Barcelona, 2002, p. 167).

Ése era su modelo, el comunismo más despiadado y brutal, la aniquilación del pasado y del presente conflictivo, el terror extremo hacia fuera y hacia dentro. Guerra de exterminio contra la civilización para, desde la más estricta barbarie, empezar de cero y "asegurar la perennidad de la raza jemer", como dejó escrito este Hitler aceituno en el periódico oficial de su partido, Tung Padevat ("bandera revolucionaria").

La sangre roja y centelleante cubre la tierra, la sangre vertida para liberar al pueblo: la sangre de los obreros, los campesinos y los intelectuales; la sangre de los adolescentes, los novicios y los jóvenes. La sangre se arremolina y asciende suavemente al cielo, transformándose en una bandera roja revolucionaria. ¡Bandera roja! ¡Bandera roja! ¡Ondula ahora! ¡Ondula ahora! Oh, amados amigos, perseguid al enemigo, golpeadle y destruidle. ¡Bandera roja! ¡Bandera roja! ¡Ondula ahora! ¡Ondula ahora! No dejéis con vida a ningún imperialista reaccionario: echadles de Kampuchea. ¡Movilizaos y golpead, movilizaos y golpead, y conquistad la victoria, conquistad la victoria!

(Letra de la canción "Bandera roja", reproducida en Bernard Bruneteau, El siglo de los genocidios, Alianza, Madrid, 2009, pp. 289-289).

El Horror se instala en la ya machacadísima Camboya (por la guerra de Vietnam, la guerra civil, la dictadura, las injerencias extranjeras sin cuento, la cleptocracia...) el 17 de abril de 1975, cuando los jemeres rojos del Partido Comunista de Kampuchea (nombre del PTK desde 1966) toman Phnom Penh. El alivio de los habitantes de la capital (más de 3 millones, entre residentes habituales y desplazados por el conflicto) apenas dura unas horas: no podían saber que con el final de la guerra llegaba lo peor como un ciclón de saña:

Se los empujó hacia la campiña circundante. La violencia comenzó a las 7 de la mañana con ataques dirigidos contra las tiendas chinas, y después hubo un saqueo general. Las primeras muertes sucedieron a las 8,45 de la mañana. De los 20.000 heridos que estaban en la ciudad, hacia la caída de la tarde todos estaban en la jungla. (...) Se vaciaron todos los hospitales (...) Fueron destruidos todos los documentos y archivos. Los libros fueron arrojados al río Mekong o quemados en las orillas. Se procedió a incinerar el papel moneda de la Banque Khmer de Commerce. Los automóviles, las motocicletas y las bicicletas fueron [confiscados]. Los [jemeres rojos] dispararon cohetes y bazucas sobre las casas en las que se advertía movimiento. Hubo muchas ejecuciones sumarias. Se dijo al resto: "Salgan inmediatamente de aquí o los mataremos a todos". Hacia la medianoche se cortó el suministro de agua.

(Paul Johnson, Tiempos modernos, Vergara, Barcelona, 2000, pp. 802-803).

"Lo que confería al episodio su horror peculiarmente kafkiano era la ausencia de autoridad visible", explica Johnson. "Los soldados campesinos se limitaban (sic) a matar y aterrorizar; obedecían órdenes e invocaban los mandatos de la Angka Loeu". La Angka Loeu, la Organización Superior, o simplemente Angkar, la Organización, era la plana mayor del Partido Comunista: Pol Pot, ¡Hermano Número Uno!, y sus camaradas igual de tenebrosamente anónimos: Hermano Número Dos (Nuon Chea), Hermano Número Tres (Ieng Sary)... Pero eso no se sabía. Y siguió sin saberse hasta septiembre del 77. Sólo se sufría.

Se vaciaron literalmente las ciudades. Se confinó a la población en comunas agrarias. Se abolió la propiedad privada. Se abolió el dinero. Se cerraron los medios de comunicación. Se suprimió el correo. Se cortó el teléfono. Se prohibió hablar cualquier lengua distinta del jemer. Se prohibió el uso de las gafas. Se prohibió lucir el menor adorno en la vestimenta.

Se prohibió la relación sexual; el adulterio o la fornicación eran castigados con la muerte (...) Se prohibía a los miembros de las parejas casadas [mantener] conversaciones prolongadas, pues se afirmaba que eso era "discutir", y [la reincidencia] se castigaba con la muerte (...) Cuando el hambre y la epidemia se difundieron, los viejos y enfermos y los muy jóvenes, sobre todo [los] huérfanos, fueron abandonados. Se ejecutaba en público y se obligaba a mirar a los parientes mientras el hermano, la madre o el hijo eran sometidos al garrote vil o decapitados, apuñalados, muertos a golpes o (...) a hachazos. A veces se ejecutaba (...) a (...) familias enteras. (...) un docente llamado Tan Samay, que desobedeció la orden de enseñar a sus alumnos únicamente el trabajo de la tierra, fue ahorcado; sus propios alumnos, de ocho a diez años, tuvieron que realizar la ejecución mientras gritaban: "¡Maestro incapaz!". La terrible lista de crueldades es interminable.

(Johnson, ob. cit., p. 804).

No encuentro las palabras; sí los números insoportables del martirio camboyano. Entre 1,5 y 2,2 millones de muertos por hambre, fatiga extrema, enfermedades derivadas del sometimiento a las peores condiciones de vida, asesinato. Entre el 20 y el 30% de la población del momento, pues (7,5 millones). La mortalidad entre los mandos del régimen republicano alcanzó el 83% en la oficialidad, el 67% en la policía y el 60% en el funcionariado. De los 550 magistrados existentes en 1975, sólo cuatro seguían con vida en 1979. De los 60.000 monjes budistas existentes en 1975, sólo 1.000 seguían con vida en 1979. Las tres provincias más urbanizadas del país perdieron el 40% de su población. Desaparecieron 402 de los 450 médicos con que contaba el país, y el 51% de los licenciados universitarios; y el 29% de quienes sólo habían cursado estudios primarios, y el 19% de los campesinos pobres, y el 17% de la gente sin profesión conocida. Y el 34% de los musulmanes cham, y el 49% de los católicos, y el 38% de los miembros de la minoría china, y el 37% de los miembros de la minoría vietnamita. Y el 50% de los propios afiliados al partido comunista ("Una cifra incomparablemente superior a la de los peores momentos del terror estalinista", apunta Bernad Bruneteau, a quien he tomado los datos precedentes). Por la infernal cárcel de Tuol Sleng (antes fue una escuela) pasaron más de 16.000 presos: sólo siete salieron vivos.

La mortalidad fue terrorífica en todas las edades, pero sobre todo entre los jóvenes adultos (un 34% de hombres de 20 a 30 años, un 40% [de hombres] entre los 30 y los 40) y entre las personas de ambos sexos de más de 60 años (el 54%). (...) desde 1945, ningún país se ha visto afectado hasta ese punto. En 1990 aún no se había alcanzado el número de habitantes de 1970. Y la población se hallaba muy desequilibrada: 1,3 mujeres por cada hombre. Entre los adultos de 1989, encontramos la bagatela (¡sic!) de un 38% de viudas, frente a un 10% de viudos. También vemos un 64% de mujeres entre la población adulta, y que el 35% de [los] cabezas de familia son madres. [...] En 1979, el 42% de los niños eran huérfanos, tres veces más de padre que de madre; el 7% había perdido a sus dos progenitores. En 1992, la situación de aislamiento resultaba más dramática entre los adolescentes: un 64% de huérfanos.

(Jean-Louis Margolin, "Camboya: en el país del crimen desconcertante"; en VVAA, El libro negro del comunismo, Planeta-Espasa, Barcelona, 1998, pp. 662 y 713).

El multimillonario Noam Chomsky, gurú de la siniestra izquierda estupenda, hozó como un pobre cerdo en el ya será menos y en la versión más degenerada del salomonismo: las culpas, que se las repartan los jemeres rojos y, ¡bingo!, los Estados Unidos de América, que de todas formas no se cubrieron de gloria y sí de mierda por aquellos años en aquellas tierras.

Fue la criminal dictadura comunista de Vietnam la que, en 1979, puso fin a la genocida dictadura comunista de Camboya: ocupó el país e instauró la República Popular de Kampuchea, que dejó a cargo del exjemer rojo Heng Samrin. Pol Pot y su yunta de hermanos numerados huyeron a la jungla, donde siguieron a lo suyo: odiar, aniquilar, matar a modo.

"La revolución es una obra propia de Dios, demasiado colosal para simples humanos", dicen (Romero) que dijo un día. Pero luego llegó otro, el del juicio a que le sometieron sus propios cuervos no por el holocausto que perpetró contra su propio pueblo sino por mandar asesinar a su exministro de Defensa Son Sen, a su esposa y a sus nueve hijos ("también mandó aplastar sus cadáveres bajo las ruedas de un camión"; de nuevo Romero), y entonces se reveló un miserable cobarde, qué chivato y acusica:

Dijo que sabía que muchos habitantes del país le odiaban y le consideraban responsable de las matanzas. Dijo que sabía que muchas personas habían encontrado la muerte. Al decir esto, casi se derrumbó y se echó a llorar. (...) Dijo que él era como un amo de casa que ignoraba lo que hacían sus hijos, y que había confiado demasiado en las personas. (...) Le decían cosas que no eran verdaderas, que todo iba bien, pero que tal o cual persona era un traidor. En última instancia, los verdaderos traidores eran ellos. El principal problema eran los mandos formados por los vietnamitas.

(Margolin, ob. cit., p. 708).

Ese juicio filfa se celebró el 25 de julio de 1997, en el último reducto de los jemeres rojos, un pedazo de selva en la frontera camboyano-tailandesa. "El bizarro tribunal, en lo que parecía más un exorcismo de sus propios demonios que un acto de justicia, dictó pena de cadena perpetua (...). Pero, dados el estado de salud y la edad del reo Saloth Sar, se le permitió cumplir la sentencia en su domicilio", vulgo choza (Vicente Romero, Pol Pot, el último verdugo, Planeta, Barcelona, 1998, p. 10). Ni siquiera entonces mostraron, pues, compasión por los exterminados.

Al poco, por no pasar no pasó un año, Saloth Sar, Khmaer Da'em, Pol Pot, Hermano Número Uno devenido Último de la Fila, murió. El 15 de abril de 1998. Del corazón que no tuvo. O lo mataron:

Las noticias sobre la muerte de Pol Pot se producen sólo horas después de que oficiales del Jemer Rojo dijeran estar dispuestos a entregar a su antiguo líder para así poner fin a la lucha contra las tropas del Gobierno camboyano [...] En las últimas semanas el Jemer Rojo ha sufrido una ola de deserciones [...] Miles de guerrilleros hastiados están dispuestos a abandonar la lucha [...] Según el corresponsal de la BBC en la región, Enver Solomon, la muerte de Pol Pot podría resultar extremadamente conveniente para el núcleo duro de lo que queda de las guerrillas. Podrían tratar de prepararse un papel político para sí mismas, libres ya de un hombre que es tenido por uno de los líderes más brutales de todos los tiempos.

("Pol Pot dead", BBC News, 16 ABR 1998).

(...) su fallecimiento se produjo en un momento muy oportuno, cuando el presidente norteamericano Bill Clinton había iniciado trámites diplomáticos para que fuese capturado y juzgado. Y entre la clase dirigente de Camboya no interesaba a casi nadie que el Hermano Número Uno viviese para declarar sobre el reparto de responsabilidades históricas ante un tribunal internacional.

(Romero, ob. cit., p. 11).

La pira fúnebre para nada fue sobria sino sórdida, astrosa, directamente cutre. Tablones, neumáticos, una manta, el colchón, la silla desequilibrada. Una pira mendiga. Pero no le faltaron las flores. Que, es claro, no le pusieron aquellos de sus sirvientes "ejecutados bajo la acusación de sabotaje tras producirse fallos en los servicios de agua y electricidad de alguna de sus residencias" (Romero, p. 21. "Sus cocineros y camareros eran objeto de especial vigilancia"). Tampoco su primera mujer, la fanática Khieu Ponnary, de la que se divorció en los 80, estando ya ella mentalmente desquiciada. Igual sí la segunda, la campesina Mia Som, a la que sacaba treinta años y con la que tuvo una hija (Set Set), y que tuvo a bien informarnos de lo feliz que había sido ese despojo palúdico en sus últimos días (Romero, p. 24). Quiso además que constara que "fue un buen esposo y un excelente padre".

"Nadie rezó por él. Tampoco nadie en el mundo lloró su muerte", mintió Romero; para acto seguido estar en lo cierto:

Pero nadie en Camboya conseguirá olvidarle.

viernes, 3 de junio de 2011

LOCURA O TEMERIDAD DE ADOLESCENTE?

Hay que ser tonto:

Un adolescente chino vendió su riñón para comprarse un iPad 2

Un joven de 17 años, de la provincia china de Guangdong, le confesó a su madre haber vendido su riñón por 3 mil dólares para adquirir el nuevo producto
estrella de Apple, la tableta iPad 2. El caso fue dado a conocer ayer por la televisión china y ha provocado gran indignación en la opinión pública.

"Quería comprar un iPad 2, pero no contaba con el dinero suficiente" dijo el joven al canal de televisión Censen TV el día de ayer.

"Cuando vi en internet un anuncio que decía que te pagarían por vender tu riñon, no lo dudé", añadió el joven, identificado solamente como "Zheng"

Luego de contactarse con los responsables del anuncio, el joven viajó hasta la ciudad de Chezhou, en la provincia de Hunan, donde se le extrajo el riñón
en un hospital público.

La venta de órganos es una práctica común en China, a pesar de la agresiva campaña gubernamental contra este delito. Según estadísticas oficiales, más de
un millón de personas necesitan ese país de un transplante, pero menos de 10 mil lo reciben.

El adolescente, que sufrió complicaciones luego de la cirugía y tuvo que hacer reposo durante 3 días en el hospital, regresó a su hogar al ser dado de alta
y no pude mantener el secreto con su madre.

"Cuando regresó, tenia una laptop y un iPod" declaro su madre a la televisión, identificada como Miss Liu, luego de mostrar la herida de su hijo delante
de cámara

"Inmediatamente quise saber cómo había conseguido tanto dinero y finalmente me confesó lo que había hecho", declaró entre sollozos

La madre llevó a su hijo a Chenzhou para denunciar el crimen a la policía local. Acompañada de dos agentes, fue hasta el hospital dónde le habían extraído
el riñón y, aunque las autoridades médicas reconocieron alquilar su departamento de urología a privados, negaron tener conocimiento de esa cirugía

El caso, que ha causado una enorme indignación en la opinión publica, es interpretado como una consecuencia del materialismo en el que vive el gigante chino,
a pesar de vivir bajo una dictadura comunista

Los productos de Apple, como el iPhone y el iPad, suelen reportar grandes ventas en China, y el iPad 2, que se lanzó al mercado el pasado mayo, ya es un
enorme éxito.

jueves, 2 de junio de 2011

OJOS CANINOS QUE GUIAN POR LA VIDA

La ONCE organiza una exhibición de perros guía en la Fuente de las Batallas en la que también se muestra cómo hay que comportarse con estos animales para no distraer su atención cuando 'trabajan'

Para las personas que no tienen dificultades visuales la expresión, su morfología y su obediencia son los aspectos más destacados de un perro guía, pero para los ciegos estos animales son algo más, son un compañero capaz de suplantar sus ojos para que puedan moverse de forma segura por las ciudades.

La mayoría son labradores, porque es una raza que socialmente está muy bien admitida. A la gente le resulta agradable y eso facilita su acceso a los espacios
públicos. "Además son muy manejables, adaptables y tienen muchas ganas de trabajar", explica Gemma León, la directora de la escuela de adiestramiento que prepara los perros guía de la ONCE, quien dice que son una especie de bastón con capacidad de reacción y el suficiente nivel de inteligencia como para tener ecisión. "También trabajamos con bastantes retriever y pastores alemanes, que son perros con mucha más iniciativa, más carácter, aunque también grandes guías", añade la directora.

El perro guía tiene que ser inteligente y decidido porque de él depende la seguridad de una persona ciega: le indica cuando ha llegado al bordillo, si puede pasar un cruce de peatones, si hay escaleras o un agujero en el suelo que tiene que rodear para que el invidente no caiga... y eso exige que vaya muy concentrado. "No podemos distraerlo porque la persona podría tener un accidente", dice la directora de la escuela de adiestramiento. "Los perros tienen derecho a entrar en todas partes, por ejemplo un restaurante, por eso no se le puede llamar la atención o darle comida. Es responsabilidad del usuario mantener el entrenamiento y la educación del perro pero también es responsabilidad de toda la sociedad mantener ese trabajo", afirma.

Ayer, en la Fuente de las Batallas a las once de la mañana Krispín, un hermoso labrador blanco, y su colega Hisar, de la misma raza y color negro,hicieron una exhibición de las destrezas que le han enseñado dos entrenadoras, Nuria García y Bárbara Aldea.


"El perro sabe llevarte y te transmite tu seguridad", comentaba ayer la edil de Igualdad en funciones, Ana López Andújar, que participó como voluntaria en una exhibición. "Ha tenido la gracia de que incluso cuando yo he dado un traspiés, de momento se ha parado para ver qué me sucedía. Son unos seres excepcionales".

Antes de llegar a esa exhibición esos perros han sido seleccionados por su cualidades, además de educarlos y entrenarlos. Luego tienen que hacer un curso de formación con su nuevo dueño para que aprendan a trabajar juntos. A partir de ahí el invidente y él ya pueden irse a vivir juntos.

"Ningún usuario de perro guía puede llegar a serlo si no maneja perfectamente el bastón. Cuando se saben orientar por la ciudad con bastón el perro guía le da mucha más seguridad porque es un ser vivo con un nivel de inteligencia que le permite tomar decisiones y reaccionar ante situaciones. Por ejemplo, un usuario decía que llevar un bastón es como tener una motillo y el perro guía es como llevar un coche de lujo", comentaba ayer la directora de la escuela.

Algunos ciegos se los quedan luego como animales de compañía, pero otros no pueden hacerse cargo del cuidado del animal y la escuela les busca una nueva casa para pasar su "jubilación". "Hay personas con la generosidad para adoptar un perro de diez años para cuidarlo", explica la directora, quien especifica que en la actualidad hay ya un millar de perros guía en España.

miércoles, 1 de junio de 2011

LES PARECE BIEN

Tras la semana de devate en medios de comunicación, este blog preguntaba:

¿ESTÁS DEACUERDO CON LOS RESULTADOS ELECTORALES DE TU MUNICIPIO O COMUNIDAD?

Opciones posibles 2

NO
Quedando un total de 3 votos recojidos todos a favor del sí.
SÍ: 3 VOTOS 100%
NO: 0 VOTOS 0%
Quedando demostrado que la gente está deacuerdo con los elejidos en su comunidad y sus localidades.
Esta semana nueva encuesta disponible en el blog.
Gracias por votar en cuadernodeldavid.